200 VPO en Majadahonda

La relación de la propuesta con el entorno urbano se establece a través del espacio intersticial entre los bloques, de modo que el interior de la manzana resulta visualmente permeable desde el espacio público. El espacio libre de la parcela se organiza en dos niveles: el de acceso al recinto allí donde su cota coincide con las de las calles circundantes, y el nivel de planta baja de la edificación que se sitúa 50 cm por encima del primero. Se consigue así dotar de privacidad a las viviendas de planta baja y disponer de un estrato de ajardinamiento. El espacio de retranqueo de los linderos a vial público no se ocupa con la planta sótano, permitiendo la plantación de arbolado de gran porte que confiera confort visual y acústico a las viviendas frente a la actividad del Hospital. El perímetro de la parcela queda completamente liberado de edificaciones con lo que se consigue un circuito de más de 500 m de longitud en el que sea posible fomentar la actividad cardiovascular. El diseño del espacio libre pretende conciliar el juego, el paseo y la relación social en un ámbito de seguridad gracias a espacios confortables y atractivos, dotados de arbolado y zonas de sombra. Con esta dotación se favorecen los llamados “espacios intermedios”, el espacio semipúblico que sirve como transición coherente e intuitiva entre el hogar y la calle. Todo el espacio libre se materializa con dos tipos de zonas, las zonas pavimentadas y las zonas verdes. Las zonas pavimentadas se han diseñado con solería prefabricada de hormigón fotocatalítica que se autolimpia y fija los contaminantes del aire, junto con pavimentos filtrantes que recogen el agua de lluvia en un aljibe para el riego de las zonas ajardinadas.

La propuesta contiene el número máximo de viviendas solicitado por el programa, alojadas en 9 bloques de planta cuadrada de 22,45 m de lado, con un patio central en el que se disponen circulaciones y zonas comunes. Cada bloque se libera parcialmente en planta baja con grandes porches que permiten un acceso fluido desde los espacios exteriores de la manzana. Todas las estancias de las viviendas son exteriores salvo los baños y aseos que quedan ventiladas a través del patio y cada bloque se remata con una cubierta inclinada a dos aguas cuya cumbrera coincide con la diagonal del cuadrado en planta. Con este esquema sencillo y racional se consigue optimizar la relación entre superficie útil y zonas comunes, generar un volumen compacto y obtener 200 viviendas de alquiler. A su vez, se huye de la rigidez compositiva de los alzados gracias a la disposición de las terrazas que cambian de posición en cada nivel y a la cubierta cuyos vértices también varían de un bloque a otro.

La propuesta pretende articular los condicionantes del solar junto al carácter urbano de las piezas, el aprovechamiento óptimo de la edificabilidad, el programa requerido, y la calidad espacial y arquitectónica de las viviendas. Dado lo ajustado de la edificabilidad, se busca la mejor relación entre la superficie útil de las viviendas y aquella destinada a las circulaciones y los espacios comunes necesarios. En cada bloque, el núcleo vertical da acceso a seis viviendas por planta, salvo en planta baja donde da acceso a 4 viviendas en 7 de los bloques y a 5 en los otros dos. Además, se disponen nueve viviendas adaptadas siguiendo la norma de accesibilidad de la Comunidad de Madrid. El resto de la planta baja se libera de forma que se establece un contínuum entre los edificios y el espacio ajardinado y de recreo. Así se establece una secuencia coherente e intuitiva entre el espacio público y el hogar, desde la calle hasta la habitación, pasando por las zonas mixtas. Todas las viviendas están basadas en un mismo esquema, de forma que las circulaciones quedan reducidas a un vestíbulo central desde el que se puede acceder a todas las estancias. Este planteamiento resulta muy conveniente de cara a optimizar la edificabilidad y al mismo tiempo facilita el uso de la vivienda como lugar de trabajo, de modo que puede usarse una habitación como consulta o despacho profesional sin interferir con la vida hogareña.